Julio 2024. En apenas 30 segundos, se agotan las inscripciones para el Challenge Roth, triatlón de Larga Distancia que me hubiese gustado hacer en este año. A diferencia de la vez anterior, esta vez no fui rápida en esos pocos segundos que tienes para realizar la inscripción.
Había que pensar en una segunda opción para repetir un larga distancia en 2025.
Tras celebrarse el Ironman de Vitoria 2024, abren inscripciones. Era la segunda opción y además, en casa. No dudé un momento y me inscribí. Sí, con un año de antelación, por el miedo a quedarte sin inscripción.
En cualquier caso, hasta que una no finaliza una temporada no piensa en entrenar para la siguiente. Estando en Julio, aún quedaban competiciones que realizar hasta finalizar 2024, luego ya vería.
Este año comenzó bien, con ganas de mejorar y mirada, aún lejana a ese Ironman Vitoria 2025 al que ,me había inscrito 6 meses antes.
También empezó con una nueva formación a nivel personal y profesional, y el foco para los primeros meses del año ha estado en el trabajo al 200 % y en educar a Burpee, al cachorro de Bóxer que ahora tiene ya 1 año y 3 meses.
Y sin lugar a dudas, esto último ha sido lo más complicado. No por que no fuese consciente cuando el pasado Junio de 2024 llegó a formar parte de mi vida, sino por que es impensable para mi no ser responsable para con este nuevo nuevo de la familia; y requiere de mucha atención y paciencia infinita que no siempre he tenido .
Al margen de eso, cambio de entrenador en Febrero, que, aunque quedaba tiempo para el Ironman, nos hemos perdido toda la pretemporada para hacer un trabajo fino y completo.
Estaba tan centrada y focalizada en los aspectos anteriores que era totalmente consciente que, si no empezaba a encontrarme en forma y segura, no pasaba nada por no competir en Larga distancia este año. No quería forzar ni invertir tiempo y mucho esfuerzo en hacer algo en lo que no me encontrase segura.
Iba cumpliendo los entrenamientos, pero no estaba focalizada del todo; la mente no acompañaba, por lo que no me sentía ni fuerte ni en forma del todo. Tampoco me había inscrito a varias pruebas como en temporada anteriores. Sólo estaba inscrita al Epic Triatlón de Oropesa con el nuevo club de triatlón en el que estoy ( Club Triatlón Las Rozas), pues competían muchos compañeros y era una buena oportunidad de conocerlos y compartir un fin de semana con ellos.
De modo que, en función de cómo me sintiese y rindiese en ese media distancia, decidía si seguir adelante con la preparación específica del Ironman, o seguir entrenando para mejorar pero sin competición gorda a la vista.
Para mi sorpresa, el Epic Triathlon me salió bastante bien dadas las circunstancia y el poco volumen de entrenamiento. Quedé 1ª de mi grupo de edad, y además de sentirme bien y disfrutar la prueba, fue el empujoncito que necesitaba para tomar la decisión de seguir adelante.
Desde ese lunes posterior, (primeros del mes de Mayo) no hemos tenido una semana de descarga propiamente dicha porque ya íbamos contra reloj para la preparación del Ironman.
Así que, siendo coherente, tocaba cambiar el foco nuevamente durante los próximos 2 meses.
Si algo he aprendido a lo largo e este tiempo es que, para llegar con confianza a la línea de salida de un Larga Distancia, tienes que haber estado centrado en tu planificación, tu descanso y en gestionar de la mejor manera posible todos los factores estresores. La cosa es realmente difícil, además del tetris diario / semanal que entre el entrenador y yo hemos tenido que hacer para poder llegar con un mínimo de garantías.
Y digo mínimo porque como me dijo Carlos, nos ha faltado esa pretemporada juntos.
En todo caso, he dado mi 200 % , lo que tenía en cada momento, a lo largo de las últimas 7 semanas; he dejado temas de trabajo, he creado menos contenido para las redes sociales, y he estado centrada en entrenar bien, trabajar y dar seguimiento a los alumnos que tengo actuales y dedicar el máximo tiempo posible a Burpee.
Hago un incido por que, si me ha costado la misma vida conciliar todo, soy aún más consciente del esfuerzo y sacrifico que hacéis los que tenéis hijos, trabajo de oficina, y además, ser constantes con vuestros entrenamientos para hacer las cosas bien, sin dispersarse.
Tengo la suerte infinita de tener un entorno que, me lo pone todo realmente fácil, me comprende y saben el esfuerzo que conlleva preparar un Ironman y dejar de hacer muchas cosas durante unos meses.
Desde aquí, no tendré nunca tiempo suficiente para agradecer a mis padres el esfuerzo y tiempo que han dedicado estos meses a cuidarme y a cuidar del cachorro cuando tenía que irme a hacer las tiradas largas del fin de semana y entre semana. Tengo una familia que a veces creo que no merezco. Y por supuesto a mis amigos más cercanos que siempre empujan desde su comprensión.
( Perdonadme que sé que me pongo a escribir y no paro, de modo que vamos a la prueba en sí.).
Tras este breve resumen de meses previos, para poneros en contexto, comparto con vosotros cómo afronté este Larga Distancia ( mi primero de la marca Ironman).
Poder hablar, reunirme con Carlos a lo largo de estos meses ha sido clave porque no sólo estoy aprendiendo muchísimo sino que tengo la confianza ciega en su método de trabajo, su rigor y su empatía. GRACIAS CARLOS por hacer posible estas victorias que hemos logrado en apenas 5 meses trabajando juntos y sobre todo por, llevarme tan de la mano en cada momento.
Si bien hasta apenas 10 días antes no sentía seguridad en mi misma, a medida que se acerba el gran día, más ganas tenía de hacerlo y, de que acabase ya este proceso que se me ha hecho tan cuesta arriba por todo lo anterior.
Mentiría si os dijese que me levantaba con ganas de entrenar. Diría que el 80 % de las sesiones las he hecho con foco sí, con toda la intención del mundo y dando lo máximo en cada momento pero… apetecerme, ninguna. Cada semana era más dura que la anterior, estaba con sueño todos los días, fines de semana destinados sólo a entrenar y descansar lo que pudiese para el día siguiente,
Pero sí, mi madre venía conmigo, mi amiga Sandra competía también, mi amiga Chantal vendría a cuidarnos y apoyarnos a las dos, lo cual me daba una seguridad también inmensa. Además, competían muchos compañeros y conocidos del club Kálamos, y otros tantos que vendrían a animar… Sabía iba a sentirme arropada o por lo menos, no sola como en Roth.
Por otro lado, conocía el circuito. He participado 2 veces cuando era Media Distancia, y otros dos años he ido como supported al Ironman.
Los días previos, comí bien, descansé, estuve con mi mami, que es un bastión para mi, probé bici, el agua… todo revisado en mi cabeza doscientas veces, visualización en los entrenamientos…
Sólo quería disfrutar y hacerlo bien. Esta vez ni siquiera pensaba en marcas por que había visto los números y datos con Carlos… Esta vez no sería Roth, pero tampoco me importaba en exceso. Sólo quería sentirme capaz de hacerlo y disfrutarlo. Sí soñaba en poder subirme al podium de mi grupo de edad…como algo a lo que aspirar pero sin ser el objetivo. Era eso, sólo un pensamiento motivante.
13 DE JULIO , DÍA DEL IRONMAN VITORIA: 4:30 AM, SUENA EL DESPERTADOR
Lo peor, sin lugar a dudas, del Ironman, es el puñetero madrugón y horas previas… Desayunas por que tienes que hacerlo, pero no te entra nada en el estómago… coges el autobús que te lleve hasta el Pantano de Landa a las 6 en punto de la mañana.. un sueño infernal y tratas de no pensar mucho en el día que te espera.
Llegamos a Landa, bajamos del autobús todos con un silencio absoluto, cada uno en su mundo, algunos cabizbajos con cara de sueño…aún no es de día.
Entonces me saluda un chico, David, que debutaba. Qué persona tan bonita, al menos lo poquito que hablamos en ese momento. Nos veríamos y charlaríamos con clama y alegría horas después. ( desde aquí, una vez más , por si me lees, ENHORABUENA David).
Vas a la zona de Boxes a terminar de preparar las cosas y asegurar que todo está bien y no se te olvide nada: Los bidones, revisar ruedas, baterías de los cambios de la bici, ajustar el ciclo computador etc.
La explanada de la zona de salida se empieza a llenar de atletas y acompañantes, y joder, aun quedan casi 90 minutos para la salida.
Me agobia muchísimo los entornos con mucha gente, y más en estos momentos… así que le digo a mi madre que vayamos a un sitio apartado para estar tranquila, calentar y buscar mi calma.

Momentos antes me vino una sensación de angustia, ansiedad transformadas en un lloro que no sabía identificar por la mezcla de emociones: alegría, agradecimiento por poder estar ahí, nervios, presión interna… Pero allí estaban mi mami y Chantal para tranquilizarme. De nuevo, qué suerte tengo.
Ya quedaban apenas 30 minutos para la salida, así que me enfundo en el neopreno, me tomo mitad de un plátano y me dirijo al mogollón y a los cajones de salida. Abrazos con mi madre, Chantal, mi amiga Sandra y otros compis con los que me voy cruzando.
Tenía que encontrar a María, otra amiga a la que le pedí si podía nadar con ella. Cajón de 1h 05 ( no nado tan rápido, pero ella salía desde ese cajón). Me bastó un segundo para encontrarla y menos mal… me calmó y tranquilizó. Esos momentos previos antes de la salid son realmente emocionantes. Observas al resto de atletas, y cada uno está inmerso en sus pensamientos, cada uno con su historia personal, con ese largo camino que nos ha llevado hasta allí.
El discurso previo del speaker fue precioso e hizo que me brotase alguna lágrima de emoción y alegría.
SEGMENTO DE NATACIÓN 3.800 METROS
María no paraba de sonreír y de repetirme que teníamos suerte de estar ahí, que lo íbamos a disfrutar. Así que a sonreí y las ganas de empezar fueron en aumento.
Me dije, – “ Isa, hoy ve a disfrutarlo de principio a fin”…

Las boyas se veían perfectamente y me concentré en nadar con calma, en ir contando brazadas. Cada cierto tiempo buscaba a María, estábamos juntas… En los momentos que podía, me ponía a pies de alguien para economizar los esfuerzo un rato, y luego volvía a coger mi ritmo… íbamos haciendo metros de forma bastante cómoda y sin altercados.
Con el esquema mental del trazado y según entendía por dónde íbamos, quedaban apenas 1200 metros y el gemelo izquierdo que se iba quejando hacía un rato al tiempo yo iba a lo mío para no sugestionarme más de la cuenta… por fin, alzó la voz en forma de una contracción fortísima que me impedía mover la pierna , el pie… – “ Isa, tranquila, esto ya ha pasado en algún entreno..se pasará..nada sólo con los brazos, se pasará”.. seguía nadando concentrada ahora en no perder el rumbo, pues en la vuelta hacia la salida, el agua se movía bastante.
No quedaba mucho y empiezo a repasar mentalmente qué he tenía que hacer en la transición, para no dudar cuando llegase.
Salgo del agua y corro por esa rampa como si estuviese haciendo un Olímpico… directa a mi bolsa, me quito el neopreno que sale a la primera. Me coloco el dorsal, casco y a correr hasta mi bici…. Fue todo bastante fácil y sin percances.

Empezaba la fiesta. Sector de Ciclismo, lo que más me gusta.
SEGMENTO DE CICLISMO 180 KM
Días antes con Carlos, me había establecido los números, hasta dónde podía llegar, no pasarme, la estrategia de alimentación… todo en orden.
Subo a la bici y los primeros kilómetros son para mover piernas e ir controlando cada detalle… todo va bien y me encuentro cómoda.
El Garmin no pilló bien el potenciómetro, marcaba la mitad… así que hice cálculos para no ir rayada los 180 kilómetros.
No hacía viento excesivo, pedaleaba con relativa comodidad y estaba muy a lo mio. A comer, a beber y acoplarme lo máximo posible todo el tiempo..y aprovechar así el viento, el perfil de la bici..esas cosas que no entiendo mucho pero que, digo yo, ayudan si lo haces bien.
Aproximación a Vitoria en la primera vuelta y me da por mirar uno de los datos que Carlos me había dicho que mirase, el Factor de Intensidad… – “ Joder Isa, esto es mas alto de lo que te dijo, baja y regula o vas a petar”… y aunque me sentía bien, levanté el pie del acelerador para ir bajando en los 140 ó 130 kilómetros restantes ese numerito dichoso.
Segunda vuelta, genial. Bueno, genial hasta el kilómetro 120 o así que empiezas a estar hasta el moño de la bici, y sabes que todavía quedan un porrón de kilómetros y encima correr… a quién se le ocurre.
Ya solo quedaba volver a Landa y la 3ª vuelta que es más corta. Venga, esto está hecho.
Lo cierto es que, a medida que van pasando los kilómetros y eres consciente que se te ha pasado relativamente rápido hay que cambiar el chip.
– “Isa, te bajas de la bici y te toca correr una maratón. Cabeza”. (no he corrido más de 90 minutos seguidos en los entrenamientos, pero sabía que, lo haría).
SEGMENTO CARRERA A PIE 42 KM
Igual que en la primera, hago esta segunda transición relativamente rápida ( ponte calcetines, asegúrate llevas los geles, gorra..)… el centro de Vitoria es una auténtica fiesta e intentas no dejarte llevar por esa emoción. Es una auténtica pasada la de gente que está animando. De hecho, escucho gritos de ánimos, pero voy como los burros…mirando sólo al frente.
Saliendo de la transición, Chantal me anima y me grita que voy segunda de mi grupo de edad ( “ What??? A la primera sabía sería imposible alcanzarla, por que corre de maravilla…. Así que el objetivo era no perder esa posición en los próximos 42 kilómetros… con lo lenta que soy iba a estar difícil , pero por lo menos me haría no perder la atención.
4 vueltas en un circuito que me parece un auténtico laberinto por la de giros, idas y venidas que tiene. Me gustan muy poco los circuitos a muchas vueltas, este había que hacerlo 4 veces.
Dividí pues la maratón en 4 partes, una por vuelta, e iba pensando, una vuelta cada vez, no pienses en las que restan.
La 1ª, temperature perfecta, la tenía como de reconocimiento del circuito. Cuerpo y cabeza en orden, trataba de sonreírme a mi misma por que indirectamente le dices a tu cerebro que todo está bien.
Veo a mi mami al pie del cañón animando en un punto del circuito, a los amigos del Kálamos en otro y a mi Chantu cual Correcaminos de un lado a otro del circuito animando.
Vuelves al centro de Vitoria, pasando la llegada a meta, sólo que te quedan 3 más.
La animación es brutal, el tiempo acompaña y encaraba esta segunda vuelta con buenas sensaciones, que al paso de los kilómetros empezaban a desvanecerse un poco.

Entonces, hice lo que me prometí no haría hasta pasada al menos la media maratón, caminar en los avituallamientos… pero necesitaba mojarme y beber agua antes de reanudar la marcha.
Sigo yendo a un ritmo bueno para mi, y dentro de los números marcados… pero empiezo a notar una molestia en el pie derecho… – “ No me jodas, una rozadura?… habrá sido al mojarse las zapatillas”… Sigo hasta llegar a la zona más apartada en la que mi Chanti estaba esperando…le pido que me dé una tirita Compeed porque me estaba fastidiando mucho.. era un ampolla en la parte interna del dedo gordo. Pero oye, esa tirita fue d maravilla.
Seguía alimentándome de mis ánimos propios y los de la gente… iba a terminar la media maratón y ya sólo quedaría otra mitad.
Entonces veo a Itxaso y Jose, su pareja…alumnos de los grupos virtuales que ya había visto en el segmento de bici, junto a Iratxe… y vuelvo a pensar . _ “Qué suerte tienes Isa, han venido a animarte, es una pasada”…
Entonces empieza a llover bastante, 3ª vuela ay esta s eme hizo bola, porque anduve en todos los avituallamientos, me paré a hacer pis ( encima, pero tuve que pararme)… y entonces sabía que ese ritmo que veía en el reloj terminaría por tener una media más alta de la estimada… y todo por que anduve más de la cuenta.

Nuevamente, paso por el centro de Vitoria, por la zona de meta y…ya sólo quedaban apenas 10 kilómetros, ya estaba casi hecho.
Volví a centrarme un poco, iba corriendo bien de avituallamiento en avituallamiento, en los que aprovechaba a mojarme, beber agua y algo de coca cola y a seguir.
Esta última vuelta se me pasó muy rápido, y a medida que me aproximaba a la zona de llegada, mejor me encontraba ( Jose e Itxaso tuvieron que comprarme botella de agua porque iba seca)… si es que no quedaba nada y entonces volví a sonreírme.
Iba tan feliz y tan a lo mío al recorrer esos últimos metros… que escuché a lo lejos eso que he escuchado tantas veces de… “Isa, YOU ARE AN IRONMAN”.
SENSACIONES Y AGRADECIMIENTOS
Llegué bien, feliz, contenta… y justo en ese momento pensé… – “ Al final todas esas semanas que se han hecho cuesta arriba han merecido la pena, lo conseguiste y lo has disfrutado”. No podía pedir más…
Inmeditamente me pusieron esa pedazo de medalla, que además de preciosa es enorme.
Gracias Agustí por recibirme con tanto cariño en la línea d meta. No reimaginas cuánto me alegró.
Enseguida me aparté por que quería salir de la zona de post- meta para buscar a mi “Sanaa Madre” que llevaba desde las 4:30 en pie la pobre, y se merecía el abrazo más grande del mundo.
Pero allí estaban los amigos del Kálamos ( Ferkal, Mery, Marta… gracias infinitas por vuestro apoyo y ánimos días antes y durante la prueba. No sabéis cuantísimo os lo agradezco).
Muy contenta también por ver la alegría de algunos de los que debutaban e hicieron sus respectivas carreras INCREÍBLE, unos máquinas: Kike, Ignacio, Rober y resto de compañeros del Club Kálamos.
Y con esa felicidad compartida, ese entendimiento que no hace falta decir porque lo sentimos todos por igual… me dice Chanty que sí, que soy 2ª de mi grupo de edad.
No os imagináis lo feliz que estaba, lo agradecida a mi misma por haber hecho los deberes y haber priorizado cada cosa en cada momento…todo encajaba,
Sólo quería ir al apartamento a ducharme, llamar a mi madre… tenía un audio de Carlos, mi entrenador… me sentía llena de felicidad.
Quedar 2ª de m i grupo de edad en este Ironman Vitoria, esto es, hacer podium en una prueba Ironman era el mejor de los premios… se cumplía ese sueño que había manifestado de alguna manera. También lo habíamos hablado con algunos amigos, compañeros, alguna vez, que podría darse esa posibilidad, la de obtener el ansiado slot a Kona ( Hawaii).
Eso significaba que sí, que tenía slot directo para el IRONMAN WORLD CHAMPIOSHIP en Kona, Hawaii.

Siempre he pensado que a un campeonato del Mundo deberían ir aquellos que obtienes las priemeras posiciones dentro de la clasificación de su grupo. Es mi forma de verlo, ni buena ni mala, pero es como yo entiendo el derecho a participar en un campeonato del mundo.
Sin embargo, como comenté en Instagram stories, ese nunca ha sido mi objetivo..de haberlo sido hubiese intentado lograrlo en pruebas anteriores, pero era el primer Larga Distancia de Ironman.
No quita que no rehiciese ilusión, como digo, el verdadero premio para mi fue poder subirme al podium en mi grupo de edad.
Rechacé el slot a Hawaii por que ahora mismo, no es mi prioridad. Mi prioridades en lso próximos meses son mi trabajo, mi familia y amigos y Burpee. No me apetece volver a cerrarme 3 meses para preparar otro Ironman en Octubre. Simplemente, no es mi momento.
Si en algún momento me vienen las ganas, lo intentaré con todas mis fuerzas. Pero ahora, quiero concentrarme y ocuparme de otras cosas.
Ser libre es el poder de decidir qué hacer en cada momento.
Y aunque había dicho a mi entorno que , en 2026 ni de broma hacía otro Ironman… pues a los dos días ya estaba pensando en el siguiente.
No, aún no me he inscrito a ninguno porque quiero dejar pasar este momento de subidón, verlo desde otra perspectiva y hacerlo con la cabeza más tranquila… pero sí, presumo que puede ser una opción.
Gracias infinitas por llegar hasta aquí y por todos vuestros ánimos y el cariño que recibo a través de vuestros comentarios, mensajes.
Y como siempre, hacer estas pruebas no sólo requiere de esfuerzo, foco, dedicación…requiere de un entorno que te apoya, te escucha y te ayuda… y sin lugar a dudas, tengo el mejor.
Siempre gracias al amor incondicional de mis padres , hermano y familia.
A mis amigas Chantal, Ivanova, Ana, Sandra… que de una forma u otra están SIEMPRE, pase lo que pase y viene con los ojos cerrados.
A esos amigos que me mandaron un mensaje para darme ánimos: Isaac, Rubén, mis amigos y alumnos del estudio, a Javi mi entrenador de Las Rozas, a Pedro que siempre me llama el día previo a una prueba, mis compis del club de ciclismo de Las Rozas,… es que sois muchos, y sois la bomba. GRACIAS.
Y por supuesto, gracias a Carlos Aznar, mi entrenador. Quiero que hagamos muchas cosas grandes, sé que eres el único capaz de hacerlo.










