Muy buenos días equipo. Hoy descubrimos Paris de la manera que más nos gusta, a golpe de zapatilla. No hay nada que me guste más que descubrir rincones, lugares escondidos, y visitar las ciudades “On my Training shoes”. Y eso hice este fin de semana, volver a correr en la ciudad del amor, Paris.

Os descubro una carrera muy bonita y un buen plan para de fin de semana la Odlo Crystal Run ¿Me acompañais?

Good morning, team. Today we discover Paris the way we like,” on our training shoes”. There is nothing I like more than discovering hidden corners, places, and visiting the cities on my running shoes. That´s what I did this weekend, running again in the city of love, Paris. The Odlo Crystal Run. (scroll down for English).

Este fin de semana cambié el campo por la ciudad para entrenar. Tenía la oportunidad de participar en na carrera muy especial, La “Odlo Crystal Run” en Paris, y no podía dejar pasar la oportunidad.

Me encanta viajar, siempre me ha gustado. Creo que es una de las cosas más maravillosas del mundo. Es un libro con páginas en blanco para ser escritas con mil experiencias, conocer a gente nueva, aprender de otras culturas, y ver la vida desde otra perspectiva. En definitiva, viajar te abre la mente y te da la oportunidad de descubrirte.

Había estado muchas veces en París, y es una ciudad preciosa, de cuento diría yo. Tiene infinidad de lugares, museos, tiendas y cafés escondidos, mucho arte y un pasado lleno de historia.

La marca noruega Odlo celebra una carrera de 10 K a orillas del Sena, con un recorrido por el que vas observando los monumentos más conocidos de la ciudad de Paris. Sin duda, una forma maravillosa de visitar parte de la ciudad haciendo una de las cosas que más nos gustan: Correr.

El sábado por la mañana, me levanté temprano a entrenar y publicar el último artículo del blog. Llegué el sábado a media tarde y París me recibió con un día un poco gris y frío. Fui al hotel a descansar antes de encontrarme con el equipo de Odlo para ir juntos a cenar.

Al llegar  a la habitación, tenía toda la equipación preparada para la carrera del domingo. No podían gustarme más las prendas para correr que me habían elegido. La textura, los ajustes, vamos, una pasada. (os lo enseño más abajo).

Pensaba que seríamos poquitos pero, lo cierto es que acudió prácticamente todo el staff de la marca que venía desde Suiza, así como de otras sedes de la marca en países europeos. Gente de diferentes países, muy abiertos y súper amables.

Cenamos a modo cocktail, para poder ir hablando unos y con otros, y la verdad es que estuvo fenomenal. Volví pronto al hotel porque sentía el cansancio de madrugar y del viaje.

A la mañana siguiente, después de un buen desayuno y de ponerme el traje de faena, iríamos juntos desde el hotel hasta la Plaza Hotel de Ville, donde estaba situada la exposición, recogida de dorsales y feria de la carrera: The Crystal Village.

El motivo de la carrera, el invierno y sus deportes de nieve. Con enormes carpas con forma de Iglúes, y un montón de actividades para antes o después de la carrera. Podías probar los deportes que vemos en los Juegos Olímpicos de invierno, como el Curling, o el biathlon, había una enorme pared de escalada, muchas mesas para poder comer con los amigos, y música que animaba a disfrutar de la fiesta.

 

No os podéis imaginar el frío que hacía, máxime teniendo en cuenta que estábamos a orillas del Sena, y la humedad te calaba los huesos.

Tenía ganas de correr, aunque no había corrido mucho las últimas semanas, así que me establezco como objetivo disfrutar de esa carrera, de la ciudad y correr lo mejor que puediera.

Como siempre, y más con ese frío, dediqué 20 minutos antes de la salida a trotar suave por las calles de alrededor para entrar en calor y activar la musculatura. Las manos, pese a llevar guantes, amenazaban con dejar de sentir.

Concentrada más en no pasar frío que en otra cosa, me acerqué a la zona de salida, donde había animación y música que por unos momentos te hacen olvidar de todo y vivir el momento. La salida fue limpia y muy rápida, tan rápida que creo que mi reloj marcaba que iba demasiado rápido, hasta que cogí un ritmo sostenible.

Pese a que era temprano, había muchos parisinos entrenando por la zona, gente animando. Miraba a un lado y tenía al Louvre en toda su magnitud, miraba hacia el otro y los edificios con esas fachadas de cuento y tejados; más adelante, donde estaba el punto de giro se erigía majestuosa la Torre Eiffel.

 

Sentía muchísimo frío, pero al mismo tiempo, el poder estar allí, recorriendo las calles de Paris, alrededor del Sena, era algo increíble.

Atravesamos el puente hacia la Plaza de Varsovia, para iniciar el tramo de vuelta, con leves subidas que te rompían un poco el ritmo. Pasar por la Plaza de la Concordia, y continuar hacia la zona de meta. La carrera se me pasó muy rápido, y cuando quise darme cuenta quedaban apenas 900 metros, en los que quería acelerar pese a que mis piernas ya se habían quedado vacías.

Ver el arco de meta me avivó ligeramente el ritmo, y allí estaba, 43 minutos y una carrera muy bonita y disfrutada. Esta vez me hizo mucha ilusión la medalla, además muy original, por cierto. Un copo de nieve, con motivo de esta carrera

La gente de la zona de meta, muy amable y nos recibieron con agua, unos bizcochos realmente buenos y unas manzanas. También había platos calientes, que sin duda con ese frío, los corredores devoraban. Opté por ir a una cafetería típica que estaba en la zona, para tomarme n buen café calentito. Os enseñé todo a través del Stories. El ambiente era muy festivo y la zona de la expo – feria era una auténtica fiesta.

Sin duda, os animo a que el próximo año, os deis la oportunidad de pasar un fin de semana diferente y correr esta carrera. Es muy asequible para todos, y no es fácil correr en París por la de permisos y restricciones que tienen, por lo que debe ser una de las pocas que se celebran.

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Sin duda me parece un planazo, y si encima celebráis el día de San Valentín es un regalo muy apropiado. Una carrera plana, divertida y apta para todo tipo de corredores, desde los que están empezando hasta aquellos que buscan mejorar sus marcas. Y el resto del tiempo, a disfrutar de Paris, sus calles, sus cafés y sus museos. ¿No os parece un buen plan?

Después de la carrera, tras ponerme ropa seca (porque estaba empapada en sudor), y un café calentito, volví al reencuentro del equipo de Odlo a disfrutar de la fiesta post- carrera. Luego ducha bien calentita en el hotel y aún tenía 3 horitas antes de ir al aeropuerto para pasear por la ciudad.

Desde la plaza de Hotel La Ville, caminé hasta el Louvre, parando en cada puesto de libros que recorren las orillas del río. Entonces la tarde se despejó y salió el sol, la temperatura más suave y se podía disfrutar de la tarde.

Aproveché para visitar una exposición que albergaba el Museo, sobre el arte del movimiento a  lo largo de la historia del arte. Era muy pequeñita pero aprendía cosas curiosas la verdad.

Y con esto, rumbo al aeropuerto con una sonrisa enorme por haber disfrutado de un fin de semana diferente en la ciudad de Paris.

Os deseo una bonita semana y espero os haya gustado.:-)

Je t’aime

Running Paris: Odlo Crystal Run

This weekend I changed the place for running, yes, I went to Paris. I had the opportunity to participate in a very special race, The “Odlo Crystal Run” in Paris, and I couldn´t miss such an opportunity to come back Paris again.

I love traveling, I’ve always liked it. I think it’s one of the most wonderful things in the world. It is a book with blank pages to be written with a thousand of experiences, meet new people, learn from other cultures, and see life from another perspective. In short, travel opens your mind and gives you the opportunity to discover yourself.

I had been many times in Paris, a beautiful city full of many cool corners, Bistros, museums and lot of history behind. A must place to visit.

The Norwegian brand Odlo celebrates a 10 K race by this time of the Winter: The Odlo Crystal Run. A run course that goes by of Seine, with a tour through which you are observing the most famous monuments of the city of Paris. Without doubt, a wonderful way to visit part of the city doing one of the things we like the most: Running.

On Saturday morning, I woke up early to train and post the latest blog article. I arrived on Saturday mid-afternoon and Paris welcomed me with a rather gray and cold day. I went to the hotel to rest before meeting with Odlo’s team to go to dinner together.

Upon arriving in the room, Odlo Brand had a beautiful detail. All the new collection garments to run the day after for the cold Winter.The pants, the bras and a beautiful jacket will be my outfit for the race. Apart from a headband, gloves and a base layer warm long sleeve shirt. The running collection is truly awesome and comfy.

 I thought we would be few, but the truth is that virtually all the staff of the brand came from Switzerland, as well as from other offices of the brand in different  European countries. People from different countries, very open and super friendly.

The next morning, after a good breakfast, we went all together from the hotel to Hotel de Ville Place, where The Crystal Village were.

The Crystal Village was the meeting point and it offered a lot of activities, from biathlon, to curling and other different Winter sports; apart from direct music, exhibitions and a big igloos with the new Brand collections inside. The perfect place to enjoy with Friends before and after the race.

You can not imagine how cold it was, especially considering that we were pretty close of the Seine river sides,  so the feeling of cold was bigger.

As always I do before a race, above all with such a cold weather conditions,I warmed up for at least 15 up to 20 minutes. Moving my legs, heart rate and preparing mentally for the race.

Although it was early, there were many Parisians training in the area, people cheering. The views were awesome. You looked to the side could see the Louvre Museum in all its magnitude,jusy looking around , the buildings with those façades of stories and roofs; Later, at the turning point , the Eiffel Tower stood majestically.

It felt very cold, but at the same time, being able to be there, running through the streets of Paris, around the Seine, was incredible.

We crossed the bridge to the Warsaw Square, to start the way back, with slight ups and downs that broke the run pace . Pass through the Place de la Concorde, and continue towards the finish line. The race passed very quickly, and when I wanted to realize it was only 900 meters left, which I wanted to run faster even though my legs were already empty.

 

The people in the finish area were very friendly and greeted us with water, some really good cupcakes and a few apples. As well there were hot dishes, perfect after running in a cold conditions.

The atmosphere was very festive and the expo area was a real party, with music and people around enjoyed the post race moments.

Without a doubt, I invite  you to run this race next year. It also gives you the opportunity to spend a different weekend in Paris and participate in  this Winter race. It is very affordable for all, and it is not easy to run in Paris because of  the permits and restrictions they have, so it must be one of the few races  that are being celebrated in Paris.

If you plan a romantic Valentines day, is a perfect gift to enjoy with your best friend, partner . The city offers so many things to do, even if you spend just a weekend. It´s a real love gift, ins´t it?

Hope you have enjoyed this post and its pics so as you join it next year!!! See you in Paris. 🙂